ANTECEDENTES y PERSPECTIVAS |
Conceptos y Antecedentes
El
Sistema Federal de Áreas Protegidas (SIFAP) se
refiere a la suma de los parques y reservas que existen
en el país, creadas y administradas ya sea por
organismos nacionales, provinciales o municipales, o por
particulares o entidades intermedias.
Un Área
Protegida es “un área definida geográficamente, que
haya sido designada o regulada y administrada a fin de
alcanzar objetivos específicos de conservación” (Convenio
sobre la Diversidad Biológica). Entran en esta
definición las que en el país son los parques
nacionales, parques provinciales, reservas nacionales,
reservas naturales, naturales estrictas, de biosfera,
municipales, privadas, monumentos naturales, paisajes
protegidos y otra variada denominación. A grandes
rasgos, pueden clasificarse entre aquéllas estrictas,
que, cuando permiten la presencia del hombre, lo sea
sólo como visitante, y las que no lo son, que permiten
también su asentamiento y la propiedad y el uso
ordenado (sustentable) de los recursos naturales.
Como se
sabe, un “sistema” es algo más que una suma de
elementos: supone también que existen ciertas
relaciones funcionales entre ellos. Para el caso, se
trataría de relaciones de coordinación, de
organización, de cooperación, de desarrollo integrado
a futuro, entre las Áreas Protegidas y entre los
organismos que las administran. Esta segunda condición
de Sistema es la más débil y carencial del de Áreas
Protegidas del país.
El
manejo coordinado de las Áreas Protegidas de un país o
provincia por medio de un sistema organizado es la clave
de una estrategia de conservación efectiva, frente a
los daños y amenazas que viene sufriendo el patrimonio
natural y cultural de los argentinos.
La
Argentina fue precursora en el Continente en la
creación de áreas protegidas, con el primer Parque
Nacional “del Sud”, en 1922. En 1934, se crea el
sistema jurídico-institucional que lo administraría
junto a los creados en este año.
Varias
décadas después, principalmente a partir de los años
’60, los gobiernos provinciales comenzaron a crear
áreas protegidas propias, en sus respectivas
jurisdicciones.
Hoy,
tres cuartas partes de las áreas declaradas bajo
protección están directamente a cargo, o al menos bajo
jurisdicción, de las Provincias: 12, del total de 17
millones de hectáreas protegidas. Sin embargo, este
notable crecimiento reciente fue espontáneo y careció
de toda coordinación y planificación conjunta; sumó
sin organizar; creció sin constituirse en “sistema”.
Es una
asignatura pendiente de la Argentina como nación. La
Convención sobre Diversidad Biológica, suscrita por
nuestro país (junto a la mayoría de los países del
mundo) y ratificada por ley del Congreso de la Nación
en 1994, contempla en su Artículo 8, que cada país
miembro “establecerá un sistema de áreas protegidas
para conservar la diversidad biológica” (inciso (a)).
Pero ante todo, una realidad nacional de sistemas
provinciales aislados y débiles, ante el avance de
fuertes impactos y amenazas al Patrimonio Natural en
diversas “zonas calientes” del país, impone
perentoriamente una integración como sistema federal,
que permita actuar con una estrategia común.
Historia de las AP y del SIFAP
El
hito inicial de la historia fue la fundación, en 1922,
del Parque Nacional del Sur (hoy Nahuel Huapi) y
posteriormente (1934-37), la de los demás Parques de
los Andes Patagónicos y el Parque Iguazú. En 1934, por
Ley N° 12.103, se crea la Dirección de Parques
Nacionales que se hace cargo de administrarlos, la cual,
con variaciones de nombre, continúa siendo hasta el
presente la autoridad administradora del subsistema de
las AP de jurisdicción nacional. En las jurisdicciones
provinciales, la evolución fue más tardía, pero con
un fuerte desarrollo a partir de la década del 70.
Antes, la Provincia de Tucumán fue precursora con la
creación de la Reserva La Florida en 1936, seguida de
unas pocas unidades creadas en otras provincias, sumando
39 reservas provinciales hasta 1969.
Finalizando
los años 70 ya eran 82; los 80, 149; los 90, 264 y
actualmente suman más de 300 unidades de jurisdicción
provincial, aparte de las 34 de jurisdicción nacional.
La legislación provincial en AP, que en general integra
las unidades en un sistema provincial bajo una norma y
autoridad común, se desarrolló más tardíamente,
iniciando Córdoba (1983) la serie de provincias con ley
propia de AP, que hoy suman más de 15. Los sistemas
provinciales y el sistema nacional han evolucionado
hasta hoy en forma independiente y espontánea, sin
coordinación alguna entre ellos, con las consiguientes
consecuencias de un desarrollo sumamente desparejo,
desintegrado e incompleto (ver
Diagnóstico).
Excepciones
destacables fueron la creación en 1987 de la Red
Nacional de AP y su funcionamiento hasta 1991, año en
que dejó de operar; así como la Red
de Reservas de Biosfera (11 unidades en 8
provincias) coordinada por el comité del Programa
MaB y el Comité
de la Convención Ramsar sobre Humedales, aparte de
algunos convenios bilaterales, mayormente entre la APN y
provincias. Legado de la Red Nacional, fue el Banco de
Datos de AP que desde entonces quedó constituido y opera
en las oficinas de la APN (hoy también incorporado al
sitio web del Sistema de Información de Biodiversidad,
SIB), gracias al cual la Argentina cuenta con
estadísticas y diagnósticos periódicos de sus AP, de
donde han surgido los datos que se mencionaron más
arriba.
En 2003
se constituye el Sistema Federal de Áreas Protegidas,
SIFAP, sobre lo cual refiere el texto principal. |